miércoles, 8 de septiembre de 2010

Con la mirada de Gaia


Una vez perdido en tu mirar
vuelco en mundos distintos,
que olvidan ser distantes,
descubro con asombro
en tu celeste mirada
miles de emociones
cautivas en tus ojos
ya cansados de llorar.

Las ventanas del alma
le llaman los poetas,
y aquello se hace carne al mirarte
con tu celeste puro
que me habla de inocencia
y un inocente verde
que refleja tu pureza,
matices de estos soles
que de cuando en vez se bañan
entre los mares salados
de tus penas y temores,
los que quedan disipados
al forjarse el dulce matiz
de la luz de tu sonris
al escapar de tus labios.

Gaia no me ha mirado
solo conozco su piel,
jamás vi su mirada
mas seguro que sus ojos
 guardan tu mismo mirar.


Por:



miércoles, 1 de septiembre de 2010

Nuestro proceso



Hoy levamos una nostalgia distinta
en nuestras almas,
que tan solo busca sanaciones
y ambiciona reencuentros.
Es un luto ambiguo
este que permite aun
decir “te amo” honestamente,
un oscuro de tal nitidez
que muestra únicamente
lo que vislumbrar es necesario,
quitándonos absurdos y banalidades.

En este, nuestro proceso,
mi único anhelo
es dejar de amarte, amor,
para que me ames, amiga,
y finalmente amarnos
como merece este amor.

Por:

miércoles, 14 de julio de 2010

Pensamientos Estériles



hoy no hay voz para mi canto
ni silencio para mi alma,
no alegría para mi risa,
ni siquiera una lágrima para mi melancolía.

Sin identidad para este ser,
sin vida para mi vida,
ni muerte para mi agonía;
no hay textos para escribir
pues ya no me quedan letras,
tan solo esta insípida emoción
que dista de un equilibrio
y se aleja de los polos
trayendo únicamente con sigo
pensamientos estériles.

Por:

domingo, 25 de abril de 2010

Nostalgia


Muchas emociones invadiendo mi alma,
ante una adicción repentina
que la añoranza provoca desde mis adentros,
al ver en sueños dormidos
e ilusiones vivas,
las imágenes, los aromas
y sensaciones de vivencias pasadas
y futuros inciertos.
Todos estos sentires son matizados
con compases que varían
con la intensidad de los latidos de este corazón,
ante cada recuerdo
o raciocinio de lo que pudo y no fue,
y de lo que es y será.
Es esta nostalgia mía
la que permite vislumbrar
los errores y aciertos cometidos,
las forjas de este ser,
como aquel beso inexperto
del que aprendí a sentir con el alma
mucho mas que con el cuerpo,
me enamoró…
De esta melancolía también
reconozco la desdicha
de saber que no hay reinado para un príncipe
en ausencia de su princesa.

Por:

domingo, 28 de febrero de 2010

¿Donde estas?



Insomne y colgado al teléfono,
entretanto el universo
se estremece ante mis ojos
y bajo mis pies la vibración
de la triste piel de Gaia
clava en mi la angustia
de tu presencia ausente.
Y me pregunto ¿donde estas?
Y el teléfono insolente
no me dice usted.
y esta irónica emoción
de perder lo que no es mio
no me ha de abandonar.
Ruego a este insolente
me bendiga con tu voz,
y al alba pido le
la suntuosidad de tu ser
se manifieste ante mi,
y la untuosidad de tu rostro
con la luz de tu mirar
aunada a tu sonrisa
fulminen mi incertidumbre
con el dulce tono de tu trino
musitando un tierno
"aquí estoy".

Por:

lunes, 4 de enero de 2010

Encuentro boreal


emociones, pasiones, sensaciones...
el orden imparcial de lo que en mi consigues
miles de emociones prvocadas
por una sonrisa de perfecta estructura
y bellisima arquitectura
escabullida entre tus labios
incitandome con su frescura
a perderme en su textura,
seguida de baños de caricias
que de poco pierden su mesura
y se burlan de mi cordura
transformando mi logica
a lo que mas parece locura
olvidando el pecado original
que transmuta en la bendicion
de tu piel entre mis brazos
elevandonos hasta punto de coneccion
en que la oscuridad de la habitacion
desvanece ante una aurora iniciada
desde la friccion de nuestras pieles
y fusion de nuestros seres incandecentes
union que vitaliza mis sentidos
dejandome ver el alba tras tu voz
reconociendo de tu piel
cada vibracion entre tus poros
y como esporas de pasion
afrodiciacos aromas
de tu piel quemandose en mi,
y tu respiracion incitandome
al olimpo de tu amor
y una ves en este templo
en la fase cumbre de la locura
con tu fiereza exorbitante
matizada por el roce sublime
de pasion insinerada,
solo queda perdernos en un abrazo
eterno del que no me despojo
hasta el proximo encuentro.

Por: