Nada tengo, nada me queda...
de mis manos ya no dispongo
pues ya no tengo tu piel de seda,
de mis ojos no me fío
pues se cierran de improvisto
para dar paso a un río.
el oído ya no es mío
solo tuyo y de tu voz,
mi boca de besos anudada
no consigo desatar,
ya que sin tus dulces besos
no liberara esta marejada
que en ti deslizaba
y el amor desbordaba.
no confío en mi mente
por orgullo cochina
que me ahoga tristemente
y poco apoco me asesina...
... no se que va a continuación,
ni la siguiente oración
ya no soy dueño de mi
ni de esta cruel canción.
por: Mauricio Rodriguez
No hay comentarios:
Publicar un comentario